Alcaldes de Las Hurdes y la Sierra de Francia se comprometen a trabajar en proyectos comunes

Seis alcaldes de Las Hurdes y la Sierra de Francia se han comprometido a crear alianzas entre los municipios de ambas comarcas y aunar con ese fin recursos y esfuerzos de las dos provincias y las dos comunidades autónomas a las que pertenecen. El objetivo consiste en trascender lo local para promover el desarrollo y responder a los problemas comunes.

En esta idea de cooperación coincidieron los alcaldes de las localidades hurdanas de Pinofranqueado y Ladrillar y los regidores de los municipios del sudeste salmantino de La Alberca, San Martín del Castañar, Sequeros y Monsagro. Entre ellos se encontraban el presidente de la Mancomunidad de la Sierra de Francia, un diputado provincial por Cáceres y representantes cualificados de los grupos de acción de ambas comarcas (AdicHurdes y ADRISS).

El encuentro clausuraba la Semana Cultural de Las Hurdes en La Alberca, promovida por la asociación AlmaHurdes con la colaboración del Ayuntamiento albercano y la Diputación de Cáceres. En ella se ha insistido acerca de las relaciones históricas y culturales de ambas comarcas, así como en las posibilidades de cooperación a todos los niveles de cara al futuro.

El alcalde de La Alberca, Miguel Ángel Luengo, planteó el encuentro entre regidores de distintos pueblos de Las Hurdes y la Sierra de Francia con un objetivo, resumido en una frase de su colega de Caminomorisco: “Toca mirarnos de frente” después de una historia en la que “hemos estado de espaldas”. No hubo dudas. “Tenemos que ir de la mano para acercar nuestros territorios, porque tenemos muchas cosas en común”, respondió Alfonso Buenaventura, diputado provincial y regidor de San Martín del Castañar. José Luis Azabal, alcalde de Pinofranqueado y presidente de AdicHurdes, matizó afirmando que “siempre ha existido un vínculo” entre Las Hurdes y la Sierra de Francia, aunque no ocultó la falta de cooperación entre los municipios.

“Mi padre es de Las Mestas, mi madre es de Riomalo y yo me he criado entre dos tierras”, señaló el presidente de la Mancomunidad Sierra de Francia y alcalde Sequeros, Mauricio Angulo, para admitir que hasta ahora “se ha hecho poco”, por lo que es “una obligación caminar juntos”. El representante de la Asociación para el Desarrollo Rural Integral de las Sierras de Salamanca (ADRISS), J.Berna Ciudad, apuntó que “estamos llamados a tejer alianzas, porque nos unen el territorio, la cultura y las palabras”.

“En los últimos 50 años nos hemos distanciado”, dijo Francisco Ángel Mateos, alcalde de Monsagro, aunque “las visiones y los problemas son los mismos”. Una afirmación que secundó Santiago Domínguez Roncero, regidor de Ladrillar, afirmando que para la gente de su pueblo La Alberca y la Sierra de Francia “son nuestra segunda casa”.

Problemas y planes comunes

Los participantes insistieron en la acuciante despoblación, en la fuga de jóvenes, en la falta de conectividad y en la precariedad de unos servicios, en muchas ocasiones bajo mínimos, en educación y sanidad. Ante esa situación convinieron en la urgencia de presentar ambiciosos proyectos comunes, incluso transfronterizos, que puedan contar con fondos europeos. Para ello ya se han empezado a formar equipos de trabajo que deberían aportar una visión global que aúne a comarcas de diferentes provincias y comunidades.

En ese sentido los alcaldes de San Martín del Castañar y Pinofranqueado aludieron a diferentes iniciativas en curso. José Luis Azabal, en concreto, anunció para septiembre la puesta en marcha de un proyecto de turismo sostenible entre Las Hurdes, la Sierra de Gata y la Sierra de Francia. “Es el momento de empezar a trabajar en esa dirección”, porque, “hasta ahora, cada uno se ha preocupado solo de su municipio”.

Todos convinieron en los retos que plantean la digitalización, la conectividad, la necesidad de proyectos de largo alcance coherentes con las peculiaridades de cada territorio y la generación de oportunidades de formación para los jóvenes.

Una partida ya en juego

Todos asintieron respecto a una cuestión decisiva: la partida se juega a partir de septiembre, cuando empiecen a llegar los fondos de recuperación económica, un asunto que para el alcalde de San Martín del Castañar requiere, para empezar, concentrar las propuestas en las comarcas del sur de Salamanca y el norte de Cáceres, así como crear figuras de gestión. El técnico de ADRISS se refirió a la oportunidad que ofrece la Unión Europea al priorizar la creación de grupos de distintos territorios.

El párroco de La Alberca, en tanto que conocedor de la situación en pueblos muy distintos, señaló que “hay que redescubir, revitalizar y poner en valor los vínculos” y trabajar en el ámbito educativo para ofrecer alternativas a los jóvenes, que se enfrentan a una realidad complicada debido a la despoblación y el envejecimiento progresivo que padecen estos territorios. Esta situación afecta psicológicamente porque “la gente se siente cada vez más sola”.

El alcalde de La Alberca planteó a los asistentes el dilema de atender servicios bajo mínimos, como educación y sanidad, o dar prioridad a la actividad económica. El presidente de la Mancomunidad Sierra de Francia se mostró pesimista porque “la conectividad nos supera” y elogió los avances conseguidos en Las Hurdes, con una fibra llega hasta alquerías de 7 habitantes. El alcalde de Pinofranqueado reconoció que esa realidad fue fruto de una casualidad y señaló como anécdota que “en Robledo acaba de instalarse un joven que viene de Marruecos y que se va a hacer una casa en el pueblo porque ya tiene fibra para teletrabajar”.

Pocos recursos, falta de iniciativa y miedo a emprender es el triángulo que frena el desarrollo en Las Hurdes y la Sierra de Francia, según el alcalde de Ladrillar. “Sí tenemos recursos”, replicó el diputado provincial salmantino Alfonso Buenaventura, “pero ha habido una dispersión muy grande y falta el apoyo de la Administración”. La fórmula para movilizar la economía es “ir juntos en una sola agrupación y saber presentar proyectos grandes, una vez identificados nuestros puntos fuertes y débiles”, subrayó Miguel Ángel Luengo.

“Es el momento de empezar a trabajar y dejar atrás lo que ha ocurrido hasta ahora, que cada uno se ha preocupado solo de su municipio”, convinieron todos los representados.

Los grupos de acción local, apostilló el representante de ADRISS, están acostumbrados a desarrollar proyectos de cooperación, que implican a grupos distintos y a territorios de diferentes comunidades autónomas y añadió que “los grupos de acción local deben ser los dinamizadores de este juego”.

Conclusiones

El proyecto debe ser compartido. Las soluciones aisladas conducen al fracaso. La partida decisiva se juega a partir de septiembre, cuando empezarán a llegar los fondos de recuperación económica.

Francisco Ángel Mateos insistió en la necesidad de “pensar a lo grande” y crear proyectos innovadores, como el Museo de la Huella Fósil de Monsagro, que ha recibido elogios de algún investigador norteamericano antes que el apoyo de las administraciones. “Hay que mirar a los países nórdicos y dejar de invertir en inutilidades”, concluyó.

“Me voy muy contento de este encuentro y me alegra que demos pasos que puedan ser avalados por fondos europeos”, manifestó el alcalde de San Martín del Castañar. Para Alfonso Buenaventura “es importantísimo tener esa unión con otras comarcas, dejando al margen las ideas políticas. Tenemos que centrarnos en el trabajo y los proyectos”.

Tras agradecer a la asociación AlmaHurdes la iniciativa de promover el diálogo entre alcaldes de las dos comunidades, el presidente de AdicHurdes y alcalde de Pinofranqueado, pidió apoyo para el campo y el sector agroalimentario. “Es hora de escribir la carta a los reyes magos”, dijo; “pero es, sobre todo, el momento de pensar a lo grande. El localismo se ha acabado”.