El homenaje a las mujeres de la comarca que querían propiciar la exposición y el libro “Las Hurdes: Tierra de Mujeres” se cumplió al completo en el acto inaugural. Más allá de la evidente calidad e interés de las fotografías o de los relatos personales incluidos en un volumen de edición muy cuidada, el sentimiento y la emoción dominaron la jornada que se desarrolló el sábado 22 de junio en el Centro de Documentación de Las Hurdes, en Pinofranqueado.

El acto tuvo un prólogo: las protagonistas recorrieron la muestra de fotografías acompañadas por la presidenta de la Diputación y algunos familiares. Allí asomaron las primeras lágrimas. Luego, tras las distintas proyecciones que se sucedieron y las intervenciones de la presidenta de la Diputación y de varios representantes de la Asociación Cultural almaHurdes, los aplausos de las numerosas personas que llenaron el salón principal del Centro de Documentación culminaron una jornada intensa, de reconocimiento y orgullo, en la que estuvieron presente seis de los siete alcaldes de la comarca.

La satisfacción que expresaron las mujeres ante el reconocimiento de sus familiares y paisanos finalizó con la entrega de unos recuerdos a cada una de ellas: el libro y ñnas copias de las fotografías incluidas en la exposición. Todos los asistentes pudieron expresar así el respeto y la admiración que cada una de ellas merece, porque “sus vidas no han sido fáciles, pero han conseguido sobreponerse a las dificultades y sentirse ahora satisfechas y reconocidas”.

Rosario Cordero: “Sois un ejemplo”

Así lo expresó la presidenta de la Diputación de Cáceres, Rosario Cordero para cerrar un acto que había seguido sentada entre las mujeres protagonistas del homenaje. Luego, durante su intervención, señaló que “la vida de cada una de vosotras es para nosotros un ejemplo”; reconoció “el valor de estas mujeres valientes que han aceptado contar su propia historia” y pidió “que se animen otras a hacer lo mismo”.

Se refirió también a todo lo que se debe y se puede hacer para mejorar las condiciones de vida de las personas mayores en los pueblos hurdanos, porque, como le dijo una de las mujeres junto a la que había permanecido sentada, “¡qué bonita es esta tierra para los que vienen de fuera, pero qué trabajosa para quienes vivimos dentro!”.

Tuvo también palabras de ánimo para la asociación almaHurdes “por un trabajo que no va a quedar aquí”. En ese sentido ofreció la sala de la Diputación de Cáceres de la calle Pintores para acoger la exposición en la capital cacereña.

Las razones de este homenaje

Antes, Marta Abaurrea, de la asociación almaHurdes, había expuesto el sentido del trabajo desarrollado: las intenciones y los sentimientos que impulsaron “Las Hurdes: Tierra de Mujeres”, resumidos, en buena medida, en la fotografía del cartel: la necesidad de conservar la memoria de lo vivido por las mujeres mayores de la comarca y el cariño y la emoción que les devuelven los más jóvenes cuando conocen sus difíciles experiencias.

La parte central de la intervención de Marta trató sobre la importancia de la memoria. “El alma de Las Hurdes la mantienen, sobre todo, sus mujeres”, dijo. “Las mujeres de Las Hurdes merecen gratitud y reconocimiento. Por eso es necesario que el testimonio de su vida se conserve y se recuerde; por el valor que han tenido y porque sin ellas Las Hurdes no serían lo que son; tal vez, seguro, ni siquiera serían”.  Concluyó señalando que ya hay iniciativas para que este proyecto tenga continuidad en el futuro.

Agradecimientos

Por su parte, Jesús María Santos, representante también de almaHurdes, explicó el origen y los objetivos de la asociación. Agradeció la colaboración ofrecida, en primer lugar, por las mujeres homenajeadas y, también, por el fotógrafo José Benito Ruiz, que aseguró el valor definitivo de la iniciativa, y por el Centro de Profesores y Recursos con símbolo de la comunidad educativa.

Tras reconocer la cooperación de los ayuntamientos, destacó que su actuación en este caso ha estado dominada por el sentido colectivo, de comarca, e invitó a que esa sea la norma que presida la legislatura recién iniciada. Por último, destacó la decisiva colaboración de la Diputación de Cáceres, gracias a la cual se habían podido financiar, en gran medida, los trabajos presentados.

Final

El acto finalizó con el aplauso a una niña, Marina, cuya imagen recoge el cartel acariciando a su abuela, símbolo del interés y el cariño que las vidas de los mayores deben provocar entre los más jóvenes.

A lo largo del acto se proyectaron diferentes documentos audiovisuales que culminaron con uno basado en los rostros de todas las participantes en “Las Hurdes: Tierra de Mujeres” y apoyado en una banda sonora que anima a no darse por vencido, a mantener un resto de esperanza, porque “si sale amor, la primavera avanza”.

 

Nota.- La edición digital de La Aldaba ha publicado una reseña del acto en la que incluye varias fotografías y vídeos del acto. Quienes deseen acceder a la publicación. A efectos de documentación recogemos algunas de esas imágenes en estos enlaces: Presidenta 1, Presidenta 2, almaHurdes.