La semana cultural de Casares continuó en el bar

Los vecinos de Casares de Las Hurdes acogieron la primera Semana Cultural sobre la comarca con verdadero interés. “Esta mañana en el bar todos hablaban de la charla de anoche. Y discutían”, resumía el día después uno de los asistentes. Del salón de conferencias y proyecciones a la barra del bar para hablar de la comarca, de su imagen exterior y del reconocimiento de sus valores dentro y fuera del territorio.

“Si para eso sirvieron las actividades que hemos programado, solo podemos sentirnos satisfechos”, reconocen miembros de la asociación cultural AlmaHurdes, promotora de la iniciativa en colaboración con la Diputación de Cáceres.

Esa actitud participativa no solo se reflejó en la jornada inaugural, sino también tras la proyección de los documentales “Las Hurdes, tierra sin pan” y “Las Hurdes, tierra con alma”, que se proyectaron en la casa de Cultura el día 23 de abril y la película de animación “Buñuel en el laberinto de las tortugas” que se ofreció en el mismo lugar al día siguiente. En todos esos actos se cubrió prácticamente el aforo disponible, en torno a veinte personas, en un pueblo en el que habita apenas un centenar.

Simultáneamente en la Casa de Cultura de La Huetre ha continuado abierta en los fines de semana –y así seguirá hasta el 2 de mayo– la exposición “Las Hurdes, tierra de mujeres”, visitada por un buen número de convecios y visitantes. El sábado 24 se presentó en ese contexto, y dentro de la Semana Cultural, una nueva versión del audiovisual en el que cada una de las fotografías se acompaña con testimonios de la protagonista correspondiente en la voz de conocidas profesionales de los medios de comunicacion: Rosa María Mateo, Ángeles Caso, Olga Viza, Àngels Barceló, Alejandra Herranz, Ángeles Caso y Cristina Saavedra.

La Semana de Casares, sin embargo, se quedó sin conclusión. Se había programado un encuentro entre los vecinos para conversar sobre la comarca; una charla animada con pequeños documentales que resaltaban la belleza del paisaje, el tesón de sus habitantes y la importancia de lo que está más allá de lo visible: el alma de Las Hurdes. No fue posible. El aguacero y la misa dominical absorbieron la audiencia.

Quedaban atrás unas jornadas gratificantes por la atención y el interés demostrado por los vecinos de Casares de Las Hurdes.

>