Ladrillar y Riomalo de Arriba apuestan por el turismo residencial

El Ayuntamiento de Ladrillar ha aprobado un proyecto para rehabilitar de propio pueblo y de la alquería de Riomalo de Arriba para convertir a ambas localidades en un “destino de turismo residencial sostenible, ecológico, con identidad propia y perdurable en el tiempo”. Además, el Ayuntamiento de Ladrillar ha solicitado a Patrimonio de la Junta de Extremadura la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) esta parte de la comarca de Las Hurdes por su “extraña y silenciosa belleza”.

Riomalo de Arriba, una alquería en la que en la actualidad viven dos personas, conserva el conjunto tal vez más representativo de la arquitectura tradicional hurdana. El riesgo de deterioro e incluso de pérdida es evidente. Baste el dato de que en la actualidad solo dos personas habitan en la localidad.

El proyecto de reconstrucción y rehabilitación ya se ha presentado a la Secretaría de Estado de Turismo. El importe de las actuaciones previstas se eleva a 9,9 millones de euros.

El turismo residencial plantea, según explican los promotores de la iniciativa, “nuevas soluciones habitacionales en la naturaleza, en espacios únicos, excepcionales; alejados de núcleos urbanos masificados, pero con toda la comunicación y tecnología a su alcance, para descansar sin ver menos cavada su capacidad de teletrabajar”.

Con el planteamiento en que se basa el proyecto de rehabilitación de pretende fijar población y generar negocios complementarios rentables en destinos singulares. La Fundación Riomalo de Arriba ha participado activamente en esta iniciativa con la que tratan devolver el lustre a la comarca.

Nota. Esta información se basa en la publicada por El Periódico de Extremadura.