Las Hurdes y La Alberca: memoria y territorio

Memoria y territorio. En esos dos conceptos se fundamenta el proyecto Retrata2, con el que el artista Florencio Maíllo propone desde hace varios años un nuevo modelo de comunidad en su propio pueblo: la integrada por todas las personas que han querido estar representadas, incluidos muchas ya fallecidas. Todas ellas son Mogarraz. El extraordinario interés de la propuesta se puso de manifiesto en la Semana Cultural de Las Hurdes en La Alberca el 19 de agosto.

El artista mogarreño desarrolló a lo largo de su intervención cómo esas ideas básicas, memoria y territorio, soportan y amplían la identidad de un pueblo e incluso de una comarca o un espacio geográfico con señas comunes, como las localidades de la Sierra de Francia y Las Hurdes.

La asociación cultural AlmaHurdes había invitado a Florencio Maíllo a participar en la semana precisamente por la trascendencia de su creación y, también, porque la obra del mogarreño había servido de estímulo para la exposición y el libro Las Hurdes: Tierra de mujeres. En el planteamiento de las jornadas, que pretendían resaltar las afinidades entre La Alberca y la comarca hurdana, el análisis del trabajo del creador salmantino resultaba muy sugerente.

Y así fue. Los cuadros que se distribuyen en la casi totalidad de las fachadas de Mogarraz no solo han contribuido a potenciar la identidad de un pueblo por sí mismo singular –dotado de una arquitectura y un urbanismo excepcionales– sino también a reafirmar que los lazos más profundos los tejen las personas, con sus vivencias y relaciones; lo que genera una convivencia más allá de la ausencia.

La intervención apasionada de Florencio Maíllo fue acogida con satisfacción por un público, aunque nuevamente reducido, deseoso de adentrarse en unos conceptos y manifestaciones que constituyen aspectos fundamentales de la cultura de los pueblos. Otra vez, una charla para guardar.

(Quienes quieran acceder a un amplio extracto de la charla con Florencio Maíllo, pueden hacerlo en este enlace).