Primero fueron el libro y la exposición y, ahora, el cine. Los días 16 viernes y 17 sábado, en la Sala Verdugo, a partir de las 20:30. Así, en este octubre se sella una triple alianza entre Plasencia y Las Hurdes.

La presentación de Las Hurdes: Tierra de Mujeres en la Feria del Libro, la exposición abierta hasta el 28 de octubre (tal vez, prorrogable hasta 6 de noviembre) en Las Claras y un ciclo sobre El cine y La Hurdes en la Sala Verdugo son tres hitos que señalan una especie de triple alianza entre Plasencia y Las Hurdes en este otoño bajo la pandemia del coronavirus. El Ayuntamiento de la capital del Jerte, a través de su Área de Cultura, ha impulsado esta programación en colaboración con la asociación cultural AlmaHurdes.

Los carteles convocan a todos los interesados.


Programa doble

Por lo que respecta al cine en primer lugar se proyectará la gran referencia cinematográfica de Las Hurdes, e incluso del documentalismo español e internacional. Las Hurdes, Tierra sin pan ha sido un elemento clave de la leyenda negra de la comarca durante muchos años, pese a su decisiva influencia para convertir este territorio en uno de los símbolos más poderosos de la España rural, tanto dentro como, muy especialmente, fuera del país.
A continuación, en la misma sesión, se ofrecerá una revisión de obra de Buñuel desde la actualidad. Las Hurdes, tierra con alma busca explicaciones a los intenciones y a las interpretaciones del genio de Calanda y de su obra, desde una perspectiva contemporánea, en la que la ausencia de pan ya no es definitoria; entre otras razones, porque algunos valores se han hecho cada vez más obvios: el alma de un territorio con un extraordinario valor simbólico. Más de cinco millones de espectadores han visto este documental, dirigido por Jesús M. Santos, a través de TVE y Canal Extremadura.
En la sesión del sábado 17 se proyectará la película de animación española más premiada del último año, con dos premios Goya y otros muchos de ámbito internacional. Buñuel en el laberinto de las tortugas es otro trabajo que bucea en la personalidad del director aragonés, incidiendo especialmente en su trabajo en Las Hurdes. Además esta obra es el resultado del excepcional trabajo de una empresa extremeña, Glow, radicada en Almendralejo, que desarrolló de manera admirable una producción de extraordinaria complejidad.