Patatas meneás

Otra comida energética y sabrosa con productos elementales. Para sobreponerse a los rigores del trabajo y el frío. En Las Hurdes, por ejemplo, se ofrecía a los jornaleros en el tiempo de recogida de aceitunas.

Cocidas las patatas con sal y laurel, se machacan con una cuchara de madera y se dejan reposar. En sartén se fríen trozos de tocino o, mejor, de papada hasta que se ponen transparentes; entonces, se apartan. En la grasa que resta se fríen los ajos y el comino; luego, ya fuera del fuego, se añade el pimentón. La mezcla se vierte sobre las patatas, que se vuelven a machacar. Se termina este plato distribuyendo el tocino o la papada por encima.

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