Un gran proyecto de reforestación comienza en Las Hurdes

El término municipal de Caminomorisco (Cáceres) recuperará 600 hectáreas de bosque calcinado por los incendios con especies autóctonas. De esta manera se compensará, a efectos ecológicos, la emisión de más de 179.000 toneladas CO2. Este será el resultado de una iniciativa público–orivada que solo en Extremadura pretende afectarar 5.000 hectáreas de bosque.

Con esta iniciativa se trata de compensar los efectos que en julio de 2012 provocó un incendio de origen intencionado (tenía dos focos), que arrasó más de 1.900 hectáreas en la comarca cacereña de Las Hurdes. El fuego comenzó en la localidad de Cambroncino, cerca del río, pero se extendió a Nuñomoral y Caminomorisco, arrasando a su paso buena parte de los montes y, sobre todo su arbolado, la mayoría pinar maderable con una media de edad entre 50 y 65 años. El frente del fuego llegó a tener una extensión de tres kilómetros.

En concreto, la recuperación del gran pulmón verde en Caminomorisco pasa por la creación de un nuevo bosque de especies autóctonas en una superficie de 600 hectáreas que compensará más de 179.000 toneladas de CO. Las primeras tareas comenzaron el pasado mes de diciembre con labores de desbroces y limpieza de matorral del monte y la erosión de los pinos que nacieron tras el incendio.

Posteriormente, se abordarán las siembras de pino negral, tejo, majuelo, rebollo y serbal de cazadores o azarollo, en las partes más degradadas, con la implantación de un millar de árboles. «Hemos comenzado con la contratación de 50 trabajadores, todos ellos de los pueblos de las comarcas de las Hurdes, que van a completar 12.000 jornadas en periodos entre siete y ocho meses durante los tres próximos años», corrobora el alcalde de Caminomorisco, Gervasio Martín.

Para el total del proyecto se tiene previsto la contratación de 1.000 trabajadores del entorno y empresas de la comarca, un 70% pertenecientes a colectivos vulnerables, contribuyendo a fijar población en la zona. «El proyecto es muy atractivo porque trabajan en el mismo personas y empresa locales, lo que multiplica su valor», recalca Gervasio Martín. Además, se tiene previsto poner en marcha programas de formación y fomento de la innovación y el desarrollo tecnológico en el sector forestal.

Esta iniciativa, denominada Motor Verde, pretende un triple impacto: medioambiental para regenerar la biodiversidad con la restauración de los espacios naturales abrasados por el fuego; la captura de carbono para contribuir en la acción contra el cambio climático y también la generación de empleo en la España Rural.

Se trata de un programa impulsado por la Fundación Repsol junto a su Grupo Sylvestris, en la que también participan el Banco Santander, Fundación Tierra Pura, Ilunion y Enagás. El objetivo es promover la compensación de emisiones a través de reforestaciones a gran escala en España, generando beneficios para el medioambiente, la sociedad y la economía. ‘Motor Verde ‘aspira a convertirse en el mayor proyecto de reforestación a gran escala para impulsar la compensación de emisiones de CO2.

En Extremadura se pretende reforestar 5.000 hectáreas de terrenos baldíos o afectados por incendios en diferentes municipios (el siguiente será en Piornal, en el Valle del Jerte) en los próximos tres años con la implantación de cuatro millones de árboles. Estos nuevos bosques absorberán de la atmosfera 1,3 millones de toneladas de CO, permitiendo a las empresas e instituciones que se unan a ‘Motor Verde’ el compensar sus emisiones de gases de efecto invernadero. Los árboles, a través de la fotosíntesis, absorben CO y lo fijan en sus tejidos.

 

(Esta nota es un extracto de la información de David Vigario publicada en El Mundo el 20 de enero de 2022).